
La música lo abrazaba suave y tiernamente, hipnotizando, seduciendo mientras el aire frío de la ventana recorría su torso desnudo como una manta de helada seda. No se veía nada más que sus siluetas en la oscuridad, las cuales sólo se definían por unos pocos haces de luz que la luna le regalaba a través de las largas cortinas de terciopelo azules.
...Éxtasis...su boca se sentía cálida y sabrosa al posar los labios sobre su acompañante la cual se retorcía un poco al suave contacto de piel...Un fuego los recorría , fuerte y penetrante, inexorable, pasional, lo suave rápidamente se convirtió en puro placer carnal.
...Satisfacción al pasar sus dedos por el gélido cuerpo de su escolta..la cual suspiraba con cada latido de un exaltado corazón que corre como frenético sólo hacia los brazos de su amado...y, súbitamente, nada.
...Silencio...la música aun lo abrazaba y el aire frío seguía jugueteando en su torso pero algo había cambiado, no el placer, no la corriente de pasión que lo había inundado minutos atrás...ella seguía viva en cada célula de su organismo. Un cosquilleo le recorrió todo su cuerpo...entumeciéndolo de una manera agradable y cómoda al separar los labios del cuello de su amante
...Rojo...todo lo que se veía era rojo...como el placer...como el amor...como el sexo...como el dolor...como la ira...como la vergüenza...como la sangre...
Se relamió los dedos mientras veía a su víctima sin vida en un charco granate, de un olor absolutamente embriagador y un sabor estimulante.
Rió amargamente y continuo alimentándose de su desafortunada amada
WOW! me encantó, Faku! Rojo como la ternura, la pasión y la truculencia!
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